Climatización

El sistema de aire acondicionado del auditorio se instaló en 1962, y hasta entonces, la climatización dependía de ventiladores y hielo. El mecanismo consistía en llenar de hielo picado la entrada de los conductos del cuarto de refrigeración subterráneo y, mediante ventiladores, se enviaba aire frío a la sala. No obstante, su eficacia distaba mucho de la de los sistemas actuales, limitándose a una brisa apenas más fresca: en pleno verano se colocaban bloques de hielo en los pasillos para crear un efecto visual de frescor, anunciándose orgullosamente en los programas que la sala disponía de “aire acondicionado”. Estas escenas eran comunes en cualquier auditorio de la época, un contraste notable con los tiempos actuales, donde un ligero aumento de 2 o 3 grados genera gran incomodidad.