En diciembre de 1920, Shinpei Goto tomó la decisión de renovar la capital y asumió la alcaldía de Tokio. Llevó a cabo una reforma integral del sistema administrativo y defendió nuevas políticas para la gestión pública, aportando una perspectiva excepcional en la evolución del gobierno municipal.
En 1921, presentó un ambicioso plan de desarrollo de la gran metrópoli, conocido como el “plan de los 800 millones de yenes”. Entre estos planes se contemplaba el programa de construcción del Auditorio Público de Hibiya.
El parque de Hibiya, diseñado en 1901 como el primer parque urbano de estilo occidental de Japón, ya incluía en su plan maestro la construcción del Auditorio Público de Hibiya. En un principio, se había previsto su edificación en la zona donde actualmente se encuentra el primer parterre de flores del parque. Sin embargo, dicho proyecto no llegó a concretarse.
El alcalde Goto, decidido a recuperar la iniciativa, reincorporó la construcción del Auditorio Público en su plan urbanístico.
En el proyecto, expresó su deseo de que este espacio se convirtiera en “una antorcha en el corazón de los ciudadanos en la vida urbana”.
El “plan de los 800 millones de yenes” anunciado por el alcalde Goto no logró avanzar como se esperaba, ya que la capacidad económica del país no fue suficiente para respaldarlo.
Se constituyó el “Tokyo Institute for Municipal Research (TIMR)” como instituto de investigación en la administración local. Su labor permitió que el proyecto de construcción del Auditorio Público de Hibiya encontrara la vía para su realización.

